¿Cuáles son las grandes obras del Departamento?

Aguadas Aranzazu Caldas La Voz de Caldas: 1926-2019

“Cuando Caldas haya terminado la construcción de su ferrocarril, cuando quede construido el Cable del Norte, habrá realizado la mitad de las cuatro grandes obras que necesita. Las otras dos tienen un carácter todavía más urgente como vamos a demostrarlo.

Nos referimos al Cable del Chocó y La Dorada. Terminado el Ferrocarril de Caldas, queda en la capital, que es como si dijéramos el centro locomotivo, con fácil acceso al Pacífico; y una vez construido el Cable del Norte, aquella gran porción de tierra que se beneficia de esta obra quedará en iguales circunstancias a la capital. Pero con todo, el problema de los transportes quedará apenas iniciado. Por virtud de su longitud el Ferrocarril del Pacífico será para Caldas una obra deficiente, y antieconómica por razón de su costo, puesto que sus tarifas tendrán que ser siempre las más altas de acuerdo con estas dos circunstancias. Por otra parte, Caldas quedará a merced de la política vallecaucana y obligada por una sola vía hacia el mar. A simple vista parece un absurdo lo expuesto, pero cuando las dos capitales, Cali y Manizales, entren a disputarse la hegemonía comercial de la parte occidental de este Departamento debe acercarse al Pacífico por una vía propia y ésta no puede ser otra que el Cable al Chocó. Hay pues necesidad de iniciar esa obra cuanto antes, sea contando con los recursos nacionales o descartándolos, y hacerla en el menor tiempo posible. Lo económica de esta vía nos permitirá llevar y traer mercancía a la mitad del costo, colocándonos en condiciones envidiables de competencia.

Ahora bien: La supremacía de nuestro Departamento consiste muchas circunstancias favorables, pero más que todo en su situación topográfica. Estamos colocados en el epicentro de las dos vías marítimas que nos capacitan para establecer entre ellas mismas una admirable competencia de transportes, en la cual influyen poderosamente los factores tiempo y economía. Nosotros debemos explotar esta situación ventajosa y preocuparnos día y noche por resolver los problemas que implica la construcción de los funiculares anotados, con las cuales quedaremos definitivamente redimidos y en las mejores condiciones a que pueda aspirar sección alguna del país. Para comprenderlo mejor, basta detenerse un momento a estudiar cuál otro departamento puede decir como el de Caldas: yo puedo imponer mis tarifas, y eso hoy por hoy en que por las circunstancias anteriormente anotadas, está sujeto a las veleidades del control ajeno.
¿Y cuál de las dos obras es más urgente para el departamento? Sin duda alguna el Cable a La Dorada, porque éste no solamente consulta las ventajas de que venimos hablando, sino que se impone como obra decorosa, toda vez que no podemos continuar soportando la descarada tutela que patrocina la compañía inglesa del cable Manizales-Mariquita por conducto de sus gerentes M. Higgins y M. Waren. Esta empresa que cualquier otro pueblo que estime en algo su pundonor hubiera boicoteado desde hace muchos años, tiene en sus manos nuestro control comercial y de su capricho depende en gran parte el éxito de nuestro comercio; no sería extraño que cualquier día vendiera su porvenir a uno de nuestros vecinos, de lo misma manera que vuelve la espalda a todas nuestras justas reclamaciones y se hace la inglesa cuando le gritamos a la cara que ha defraudado nuestras esperanzas.

Veremos si el empréstito de los diez millones resuelve siquiera uno de estos dos grandes problemas, ya que su solución es más urgente del FERROCARRIL DE LA LEÑA y otras alimañas por el estilo.

LOPE DE LEÓN”.

Nota: Foto del cable que iba de Manizales a Mariquita. Foto Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales. El texto original se publicó sin fotografías

Viernes, 5 de marzo de 1926. Portada

Cable Manizales-Chocó, inviable

Construir hoy un cable aéreo que comunique a Manizales con el Chocó es inviable, asegura el ingeniero Gonzalo Duque Escobar. Dice que las barreras topográficas hacen imposible su viabilidad y sería muy costoso, además movilizar por aire es hasta tres veces más oneroso que por vía terrestre; igualmente hay que tener en cuenta el flujo de pasajeros, debe existir el suficiente número de personas que lo utilicen para que logre sostenerse.

Desde 1923 comenzó a estudiarse la idea de un cable aéreo entre Manizales y Chocó. El denominado Cable del Occidente inició su construcción en 1927. El texto Cuando Caldas tenía cables aéreos, de Albeiro Valencia Llano, dice que en diciembre de 1928 entró en funcionamiento la primera sección con 25 vagonetas de pasajeros y 70 de carga, 5 kilómetros que iban hasta la estación de La Linda. Luego cubrió otros 5 kilómetros hasta la Estación de Malabrigo, un poco más adelante de La Linda, vereda de Manizales. Dejó de funcionar en 1935.

Para el ingeniero Duque Escobar ese cable aéreo no pretendía darle una mirada al Chocó, sino a los habitantes del municipio de Riosucio (Caldas), el núcleo más densamente poblado del Departamento en ese entonces y por donde pasaría el cable. En 1929 este medio de transporte movilizó 1.547 toneladas y 22.066 pasajeros. Según Duque un accidente, en el que perecieron varias personas, acabó con la idea de continuar la construcción de las demás líneas de este cable.

El proyecto de construir un cable aéreo entre Manizales y La Dorada sí existió, pero no fue construido. Los habitantes de Manizales se comunicaban con el puerto a orillas del río Magdalena por el ferrocarril. Los socios de la empresa constructora del ferrocarril se interesaron en levantar el cable a La Dorada, como una inversión rentable que garantizaba su empresa ferroviaria.

Los cables aéreos se construyeron en Caldas para solucionar el problema de transporte debido a los obstáculos de la topografía montañosa del Departamento.  Luego de construirse el cable Manizales- Mariquita (1922-1961) se impulsó la construcción de otros, como el de Manizales-Aranzazu (su destino final sería Aguadas, y operó entre 1928 y 1942) y Manizales-Villamaría, solo funcionó 3 años.

Martes 5 de marzo de 2019. Marco Aurelio Mosquera

Avisos de ayer

La Compañía Colombiana de Tabaco (Coltabaco) fue fundada en enero de 1919, en Medellín, por los señores Gabriel Hernández, Bernardo Mora, Luis Restrepo, Basilio Uribe, Carlos Restrepo y Lisandro Ochoa. Su ojetivo fue fabricar, distribuir y vender cigarrillos de tabaco negro.Para ello trabajaron con fábricas de Manizales, Bogotá y Medellín.Full-hand fue su primer producto estrella importado, luego fue Pierrot, el primer  cigarrillo producido en Colombia. Pero su producto insignia hasta hoy es Pielroja, creado en 1924. En el 2005 Coltabaco fue adquirida por la multinacional Philip Morris.

Desde el 21 de julio de 2011 comenzó a implementar en Colombia la Ley 1335 de 2009 que busca la prevención del consumo de tabaco, por tal motivo ninguna persona puede promocionar productos de tabaco en radio, televisión, periódicos, revistas o cualquier tipo de medio masivo. La publicidad que se mantiene en medios – principalmente en los digitales-, es la de los cigarrillos electrónicos, ya que estos aún no tienen restricción alguna.

 

 

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy (las transcribimos tal como fueron publicadas).

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