Los planes cuando a la universidad se le mueve el piso

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Los colombianos recibieron el año con una inquietante actividad telúrica. En Planadas (Tolima), por ejemplo, se registró un temblor de magnitud 5.0 en la escala de Richter, que además generó ocho mil réplicas en el país, según informó el Servicio Geológico Colombiano (SGC). Manizales, donde se sintieron este y otros sismos, es la quinta capital de la Red de Ciudades Cómo Vamos más propensa a registrar desastres naturales.

Y a pesar de no tener la capacidad financiera de las grandes urbes, añade el documento, la ciudad ha implementado instrumentos de gestión del riesgo para afrontar estos hechos. A ese plan también se unen las universidades, cada una con diferentes necesidades de atención en infraestructura. ¿Cuáles son sus lugares de mayor cuidado? Página consultó en las principales instituciones al respecto:

Las escalas y la cancha

“La Universidad es consciente de sus espacios críticos”, dijo la coordinadora de la Brigada de Emergencia de la Universidad Católica Luis Amigó, Ángela Muñoz, y manifestó que la parte más vulnerable “son las escalas y las cancha”; no obstante, expuso que desde el Cuerpo Oficial de Bomberos de la ciudad han hecho las respectivas revisiones.

Esta institución cuenta con un plan de emergencias y 28 brigadistas en permanentes capacitaciones, una alarma de voz ubicada en la entrada y 15 sirenas repartidas en los pisos del plantel. Para las evacuaciones, los docentes usan unas paletas de “pare” y “siga” con el número de cada salón. “Lo más complicado es generar conciencia en las personas. Inicialmente, no había una muy buena recepción por parte de la comunidad”, concluyó Muñoz.

Los pasillos

A diferencia de la infraestructura moderna de la Torre Emblemática, el edificio antiguo de la Universidad Manizales tiene puntos de cuidado en caso de sismo. “Lo que más presenta dificultades son los pasillos donde están los vidrios. En un movimiento sísmico, las paredes vibran y al ser vidrios demasiado viejos, se corre el riesgo de que estallen y lastimen a las personas”, explicó la coordinadora de la Brigada de Emergencias de la institución, Sandra Milena Manrique Hoyos.

No obstante, añadió que en el proceso de remodelación de esta construcción, la Universidad ha trabajado con diferentes materiales (como las placas de gyplac) que responden mejor que el concreto en un movimiento telúrico.

Además del plan de gestión del riesgo, la Universidad de Manizales tiene 38 brigadistas repartidos entre el edificio antiguo y la Torre Emblemática. Cada piso tiene camilla y botiquín. “Lo más complicado de este tema no son los planes, sino la recepción de la comunidad”, puntualizó Manrique Hoyos.

El bloque de Salud

En el tema de prevención y gestión, la Universidad Católica de Manizales tiene la ruta clara: sabe con qué cuenta y con qué no. Veinte brigadistas listos y capacitados (entre docentes y administrativos), 102 botiquines y una alarma en la portería. Además, ofrece una Especialización en Prevención, Reducción y Atención de Desastres.

Así lo describió la líder de Sistema de Gestión de Seguridad en el Trabajo de la institución, Yanet Borrero, y aceptó que el bloque de salud presenta una única sala de acceso muy limitada para el personal que practica allí, por eso es el lugar de mayor atención. “Cada mes nos estamos capacitando y realizamos dos simulacros por semestre”, agregó Borrero.

Les falta el uno por ciento

“La vulnerabilidad existe porque no tenemos, en los edificios, un punto de encuentro que reúna las condiciones al 100”, afirmó el coordinador de la brigada de emergencia de la Universidad de Caldas, Daniel Martínez Muñoz, y agregó que tienen un plan desarrollado en un 99 por ciento.

Capacitaciones por su Aseguradora de Riesgos Laborales y el Cuerpo Oficial de Bomberos de Manizales, más 75 brigadistas preparados para ofrecer primeros auxilios, incendios y rescates, hacen parte del músculo de preparación en gestión del riesgo de la institución, donde se realizan dos simulacros al año.

Un simulacro al año

La Universidad Nacional, sede Manizales, cuenta con el campus más grande de la ciudad y maneja un plan de prevención de riesgo acorde a su infraestructura.

Desde la oficina de Salud Ocupacional manejan ítems que permiten y garantizan el trabajo oportuno de evacuación; además, establecen un plan de capacitación e información anual con la comunidad universitaria. El cronograma de simulacros (uno por cada campus) va dirigido a toda la institución.

Plan desde el 2016 

“La Unidad de Gestión del Riesgo, durante estos años, ha venido adelantando diferentes procesos de capacitación focalizados en las instituciones educativas”, dijo Jairo Alfredo López Baena, jefe de dicha dependencia, y agregó que con las universidades están trabajando desde el 2016 en el Concejo Municipal del Riesgo. El plan de emergencias está enfocado en darles las funciones que deben cumplir las instituciones en caso de que se presente un suceso así en Manizales.

Un siglo con emergencias 

Deslizamientos, temblores, inundaciones y hasta erupciones volcánicas, hacen parte del historial de riesgo y emergencias en la capital de Caldas. Durante cien años el Centro de Historia de Manizales lo ha venido registrando. Hay sucesos como el registrado el 2 de junio de 1923 y el de noviembre de 1950. La explosión del volcán Nevado del Ruiz en noviembre de 1985, el deslizamiento del 18 de diciembre de 1993, que destruyó más de 20 hogares; el del 5 de noviembre del 2011 en el barrio Cervantes, un alud de tierra sepultó a 48 personas, y el 19 de abril del 2017, un deslizamiento dejó 17 fallecidos.

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