En Estados Unidos Alejo sigue sonriendo, luchando por su vida

Caldas Egrecom UMCentral

La familia Correa González. Foto álbum familiar

Por Laura Valentina Castro Cardona
Alejandro Correa González tiene 4 años y padece de una enfermedad huérfana llamada síndrome de Wiskott Aldrich, es una inmunodeficiencia primaria que se caracteriza por eczemas, infecciones y disminución de plaquetas en la sangre. Él ha tenido que enfrentarse a dos trasplantes (uno de ellos de células madre en Colombia, pero no le funcionó), por eso Jennifer y Juan José, padres de Alejo, decidieron viajar a los Estados Unidos en busca del tratamiento que su hijo necesitaba para salvar su vida. El niño tiene un cuadro clínico tan complejo que no hay forma de tratarlo en Colombia.

Las cosas en Boston, Estados Unidos, no han sido fáciles para esta familia caldense. Los padres de Alejo son egresados de la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales. En los pasillos y aulas de esta Universidad fomentaron su relación sentimental, luego se casaron y nació Alejandro. “Alejo no ha podido tener contacto normal con su entorno social, como un niño de 4 años”, así describe Jennifer una de las prevenciones que deben tener con su hijo, quien a su edad quisiera jugar con otros o salir a la calle sin sentir ningún temor; por el contrario Alejo solo ha tenido relación con sus padres, sus enfermeras y médicos del centro donde asiste actualmente a sus terapias. “Ver pasar dos veces al niño por quimioterapia es lo que más nos ha golpeado”, expresa Jennifer.

Aunque se encuentran muy lejos de su país y de sus familiares, Jennifer afirma haber corrido con la suerte de encontrar personas maravillosas, las cuales les han brindado toda la ayuda que les sea posible y les han permitido encontrar un alivio en medio de su situación. “Un millón de sonrisas por Alejo” fue una campaña que realizaron antes de viajar a Estados Unidos, y les brindó la posibilidad de recoger fondos para el tratamiento de Alejandro, pero se agotaron rápido y no les quedó otra alternativa que vender todas las cosas que tenían en Colombia.

Esta familia busca la manera de sobrevivir en un lugar desconocido y brindarle a su hijo la mejor atención necesaria, y trata de encontrar solución a los obstáculos que se les presenta. Uno de los últimos inconvenientes fue encontrar una vivienda cercana al centro médico en donde atienden a Alejo, pero gracias a la ayuda del periodista Felipe Arias la encontraron.

 

Alejo y su papá Juan José
Alejo y su mamá

 

 

 

 

 

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