Daniel Restrepo García, en racha de oro

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Universidad Católica Luis Amigó
Periódico Sextante

 

 

 

Mientras sonaba la primera estrofa del Himno Nacional de Colombia, con la medalla de oro en sus pectorales y el clamor de los compatriotas en las tribunas, Daniel Restrepo García vivía la emoción de ganar en las Olimpiadas de la Juventud de Buenos Aires, Argentina, el 14 de octubre de 2018, con lo escribió otra página más para el deporte del país.

En 2018 ha sido glorioso para el clavadista: un oro mundial y dos más en Olímpicos. Ha sido el trabajo de más 13 años en la práctica de esta disciplina y en la superación de su déficit de atención y bajo rendimiento académico.

Wilber Cardona, profesor del Liceo Salazar y Herrera, resaltó el entusiasmo de Restrepo García por lo que hace desde muy niño: “la perseverancia, no claudicar; buscar sus metas, superar obstáculos y tener ese ideal de vida muy claro”.

La oportunidad para el deporte

A los cuatro años Daniel empezó a tener problemas de concentración. “Era inquieto, lo que le ocasionaba dificultades académicas”, anota su historial académico y disciplinario archivado en el colegio al que ingresó desde Jardín. A sus 4 años de edad se le diagnosticó déficit de atención e hiperactividad.

Luego de realizar varios test y exámenes los especialistas enviaron varias recomendaciones a su familia. La primera fue practicar un deporte individual para descargar toda la energía y tratar su desconcentración. La natación fue la primera prueba para Daniel y recuerda sus primeras clases con alegría: “Me gustaba mucho ir a “pisciniar”; no era nada competitivo, iba, la pasaba y me lo disfrutaba”.

Aunque Daniel siguió las recomendaciones de los especialistas, su comportamiento no mejoraba. Desde primero a quinto de primaria tuvo contratos pedagógicos y anotaciones disciplinarias por su conducta con los compañeros y profesores.

Los clavados y la academia

Agredir a sus compañeros, quitarles la lonchera, charlar y jugar en clase, fueron los comportamientos de Daniel en el colegio. Durante buena parte de la primaria y el bachillerato, sus padres, Carlos Mario Restrepo y Lucy García, fueron citados para hablar de la situación. “Él tuvo muchos contratos pedagógicos. Era para que lo echaran del colegio”, recuerda su mamá.

Se acostumbró a madrugar para ir a su colegio, logró ser productivo entre sus deberes y los entrenamientos. Durante más de 8 años entrenó en las tardes, pero en los últimos años, debido a la recomendación de su entrenador Wilson Molina, pasó las mañanas, muy temprano, para luego continuar estudiando.

A pesar de las dificultades, el colegio siempre apoyó su carrera deportiva. Desde los siete años, Daniel participa en competencias nacionales e internacionales y gran parte se ausentaba de las aulas, lo que afectó su proceso académico. Aun así, y como él mismo asegura, “siempre me daban los permisos para salir y me felicitaban cuando me iba bien.

Érica Espinosa Casas, Liga de Natación de Antioquia

De la mano con el deporte

Lograr un subcampeonato de ajedrez a los diez años; obtener cinturón negro de Taekwondo en 2015; participar en varias clases de bicicrós —que por los riesgos que acarrea no pudo seguir practicando— son muestras de la alta competitividad y capacidad deportiva del clavadista, además de los clavados que practica como su deporte principal y por los que ha viajado por Latinoamérica y Europa representando a Colombia.

Antes de ser campeón mundial juvenil, Daniel ingresó al curso Animalitos de Natación, pero pasaron varias clases para que la presidenta del Club Alcatraz de Clavados le recomendara a Lucy García pasarlo de natación a dicho deporte. Así su talento para saltar. “Lo llevé a hacerle la prueba. Ahí en clavados se quedó”, cuenta la mamá de Daniel En pocos meses logró destacarse entre los demás niños.

Dos años pasaron para su primera participación nacional en Bogotá. Con siete años ganó una medalla de oro en la modalidad infantil. Así encontró la motivación extra para el objetivo principal: solucionar su problema de atención e hiperactividad. Pero el acompañamiento de su familia y entrenadores fueron determinantes. Como lo recalca Lucy García, “a él lo mediqué con el deporte”.

Saltos de oro Caminando al borde de la plataforma, con una toalla que lleva en la mano izquierda, se seca la cara y hace un giro de 360° de espalda a la piscina. Son 5 metros de distancia los que lo separan del agua y la concentración es máxima en el complejo acuático de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot. En pocos segundos su cuerpo queda recto, las manos permanecen arriba y los pies empinados. Respira profundo y tres segundos se toma Daniel Restrepo García para ejecutar su salto. Así son todos sus días, por más de dos horas.

Érica Espinosa Casas, Liga de Natación de Antioquia

Su rutina diaria incluye precalentamiento; una hora en el gimnasio y luego entrenamiento en el agua. Wilson Molina, y también en la Liga Antioqueña de Natación y la Selección Colombia, lo han ayudado en su preparación diaria. “Daniel tiene grandes capacidades, no solo físicas, sino mentales para la práctica de este deporte. Es cuestión de saber cómo potenciar cada punto y habilidad de él”, asegura el entrenador.

Por más de una vez, Daniel ha ganado las interligas de clavados y ha representado a Colombia en los juegos Sudamericanos, Panamericanos y mundiales de clavados, como el Mundial de Ucrania, en Julio de 2018. En este último se colgó la medalla de oro para Colombia, la segunda para el país en esta categoría.

En Kiev, con un puntaje de 583.35 a menos de un punto del chino Wu Luxian, hizo historia para Colombia en la rama juvenil. Por segunda vez el país obtenía dicha medalla. Daniel lo describe como un momento único para su vida: “todo el mundo ovacionándome, gritando y muy alegres. Fue un sueño y una meta más en mí proyecto de vida”. Y así obtuvo el boleto para los Olímpicos Juveniles de Buenos Aires. Dos meses pasaron para seguir su racha victoriosa, llevar en sus manos la bandera de Colombia en la inauguración dichos Olímpicos, acompañado de otros 56 deportistas de la delegación nacional. Cargó la bandera con la ilusión de la gloria.

El 14 y 17 de octubre de 2018 quedarán para la historia del tricolor colombiano en unas olimpiadas. Esos días Daniel Restrepo García en la modalidad de trampolín 3 metros y equipos internacionales mixtos de clavados logró medalla de oro en ambas pruebas.

De manera individual, con una puntuación de 576,05, superó a 11 clavadistas más en la fase final y con gran firmeza al clavadista Anthony Harding, de Gran Bretaña, ganador de la medalla de plata. Mientras que en su segunda participación, a lado de la china Shan Lin, ocupó la primera casilla con 391.35 puntos. El colombiano consiguió una hazaña para esta categoría. Su carrera no para aquí. Ahora piensa en Tokio 2020 para seguir con las alegrías para él, su familia y el pueblo colombiano.

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