Detectan efectos adversos en el triclosán

UMCentral Unidiario

Investigadores del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica (BNI) de la Universidad de Chile evidenciaron que el triclosán, un reconocido antibacteriano presente en productos de aseo como champú, pastas de dientes, desodorantes, lavalozas, antibacteriales, incluso bolsas de plástico, sería tóxico para el sistema nervioso y las neuronas.

El triclosán es un potente compuesto químico utilizado para la
elaboración de agentes fungicidas y antibacterianos en productos de higiene destinados al ámbito sanitario en forma de antiséptico, productos cosméticos o higiene de manos.Sin embargo, el BNI alerta sobre las contra indicaciones de este agente para
la salud. Los hallazgos establecieron que este compuesto afecta la memoria y el sentido de ubicación, además, no se necesitan altas concentraciones del antibacterial para causar daño.

El médico epidemiólogo y farmacólogo, Juan Manuel Pérez Agudelo,afirma que este componente es más problemático que beneficioso ya que se ha evidenciado que la excesiva exposición a este puede generar alteración de la tiroides, disminución del peso y del índice de masa corporal, alteración en el crecimiento de los bebés recién nacidos, disminución de la testosterona en los hombres y de estrógenos en las mujeres.

Todo esto sumado a descubrimientos anteriores por parte de la Universidad de Massachusetts en los que se han detectado daños por toxicidad en el hígado y del músculo esquelético y el corazón.
A pesar de que se tienen niveles estándar para la utilización de este -0.3% para pasta de dientes y cosméticos, y 0.2% para enjuagues bucales-, para el químico Carlos Alexander Pinilla
Castañeda, este compuesto llega a ser más perjudicial en cremas dentales ya que allí se crea un proceso de bioacumulación debido a la concentración de triclosán en las cerdas del cepillo de
dientes, “ con el uso regular de este y el no cambio mensual, se puede llegar a multiplicar hasta 10 veces la concentración, lo que incrementa el nivel permitido y aumenta las probabilidades
de enfermedades crónicas”.

Especialistas como Pérez Agudelo recomiendan restringir el uso de este y reemplazarlos por productos naturales o que en la etiqueta no esté descrito este componente, para así evitar problemas a largo plazo con la salud.

Vea el UniDiario del 21 de febrero

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