Universidades de Manizales, una plaza para las drogas

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Estudiantes aseguran que es común comprar y consumir marihuana y otras sustancias psicoactivas dentro de las universidades de la ciudad.

Camilo*, egresado de la Universidad Nacional sede Manizales, reveló haber conocido a vendedores de droga a lo largo de su carrera y declaró que algunos de ellos aún no se han graduado y siguen ampliando su negocio. “Un colega mío empezó vendiendo marihuana y perico, pero después el negocio se expandió y empezó a vender éxtasis, LSD y Tusi”.

Los encargos se entregaban con cautela porque el vendedor prefería no hacerse notar. “Si estábamos adentro de la universidad podía ser en el baño de cualquier bloque o a veces en el mismo hall. Si estábamos afuera podía ser en La Gotera o en cualquier otra parte de la universidad que no estuviera vigilada”, contó.

Según Camilo*, este expendedor tiene clientes preferenciales, “los de estrato alto”, y no le vende a cualquiera. También hace domicilios a otras universidades “como la Católica y la de Manizales”.

Además, señaló que tuvo un dealer en el SENA, que “era muy bueno porque tenía buenos precios” y otro en la Universidad Católica, donde le asombró darse cuenta de que la madre del joven jíbaro tenía conocimiento de su negocio ilícito.

Al respecto, Gabriel Hernán Barreneche, director de Bienestar Universitario de la Universidad Nacional, expresó que “no se tiene identificado en nuestros campus el microtráfico”, por lo cual, no han solicitado apoyo de la Fiscalía o Policía. Sin embargo, él afirmó que sí hay consumo de psicoactivos pero que se tratan de controlar con actividades pedagógicas.

Vanesa*, quien sostiene vínculos afectivos y sociales con distribuidores, precisó que “en todas las U. venden, pero es sectorizado. El que es de una universidad solo vende en esa, a no ser que sea un encargo. Pero una persona que trabaja por fuera (que no es estudiante) no lleva drogas a una universidad porque sabe que es peligroso”.

En la misma línea, Carolina*, estudiante de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales, aseguró que “he conseguido ‘weed’ en la Caldas y en la Nacional. Sé que se puede fumar en La Gotera, el Bicentenario y el Jardín Botánico”.

Frente a las acusaciones de venta y consumo en la Universidad de Caldas, Paula Andrea Cardona Castañeda, profesional especializada del Departamento de Bienestar Estudiantil de dicha institución, explicó que la universidad trabaja en asuntos de prevención y mitigación del uso de estupefacientes. Además, tienen “identificados los lugares de consumo de los diferentes campus, pero a nosotros como bienestar no nos toca hacer la investigación de quién es el expendedor, pero a los vigilantes sí”. Cardona Castañeda indicó que ellos deben informar al programa y es allá donde se determina si se abre o no un proceso disciplinario.

Por su parte, algunos de los guardas de seguridad, quienes prefirieron no ser grabados, le aseguraron a UniDiario que la situación en esa zona es incómoda porque los estudiantes consumidores hacen caso omiso a sus indicaciones y, en ocasiones, otros alumnos se acercan a quejarse del consumo y venta pero a la hora de hablar con los implicados niegan cualquier acusación y argumentan que es su dosis mínima.

El representante de los estudiantes al Consejo Superior de la U. de Caldas, Juan Camilo Muñoz, comentó al mismo periódico que la situación que se vive allí es delicada y que “se ha venido identificando que hay una red de microtráfico grande al interior de la U. de Caldas, específicamente en la sede Bicentenario”.

“De que hay expendio, claro. Aquí seguramente hay expendio”, aclaró la profesional especializada, haciendo énfasis en que en Bienestar Universitario tratan la información como ‘presuntos’, porque ellos no están en condiciones de comprobar acusaciones.

 

¿Qué dicen las universidades privadas?

Juan Carlos Rodríguez Rengifo, coordinador del Programa de Acompañamiento y coordinador de Zonas de Orientación y Participación Universitaria de la Universidad de Manizales, explicó que, en relación al expendio de estupefacientes, en la universidad “hay apoyo directo de la Policía y la Fiscalía. Hay casos de seguimiento, los cuales están en proceso de investigación, pero son confidenciales”.

Sobre el consumo de alucinógenos, la universidad trabaja directamente con la Dirección Territorial de Caldas en el proyecto Zonas de orientación y participación universitaria, con el que se busca establecer estrategias para brindar un apoyo a los consumidores.

En ese sentido, la enfermera de Servicio Médico de la Universidad Católica, Diana Muñoz Hernández, dijo que tienen un tratamiento que se llama ‘Dosis de vida saludable’, sobre el control adecuado de las drogas y cuentan con convenios con Mediccol y la Universidad de Caldas. La enfermera afirmó que no presentan casos de expendio de sustancias psicoactivas en las instalaciones porque “la planta física es pequeña y cerrada. No hay mucho espacio donde uno diga van a consumir y eso nos ayuda muchísimo”.

En el Reporte de drogas de Colombia (2017) cuenta que en el mundo, un cuarto de billón de personas, o cerca del 5% de la población adulta, entre los 15 y los 64 años, consumió drogas por lo menos en una ocasión en 2015. El cannabis es la droga más ampliamente usada, pero los opioides generaron gran impacto negativo en la salud. Los estimulantes de tipo anfetamínico se mantienen como la segunda droga más usada, con un estimado de 35 millones de usuarios.

Diana Yulieth Perea Vargas, coordinadora de la Unidad de Bienestar Universitario de la Universidad Autónoma, comentó respecto al consumo de estupefacientes que hacen campañas de prevención y acerca de la venta de drogas dijo que dichas actuaciones son confidenciales y solo le corresponden a la institución.

Así mismo, la líder de Bienestar Universitario en la Corporación Universitaria Remington, María Clara Mejía Ríos indicó que realizarán “una charla que nos va a dictar la Policía acerca de la prevención del consumo de las drogas y el licor”. Mejía Ríos aseveró que no se han presentado casos que alerten sobre la venta de drogas en la institución.

Las universidades se preocupan en mayor medida por el consumo, y no por la venta de estupefacientes dentro de sus instalaciones o zonas aledañas. Las públicas encabezan la lista de las más nombradas y estigmatizadas para comprar y consumir, debido a la falta de control y seguridad. A la vez cuentan con más procesos de investigación y protocolo de intervención. Las privadas, en su mayoría, no cuentan con los programas o actividades para mitigar el expendio de drogas ya que consideran que no hay casos visibles para alarmarse o deciden dejar el tema solo para revisión interna.

 

Lo que evidencian las estadísticas

Según el III Estudio Epidemiológico Andino sobre consumo de drogas en la población universitaria de Colombia del 2016, un 22,4% de los estudiantes ha consumido alguna droga ilícita, es decir, 2 de cada 10.

La marihuana es la sustancia más consumida, con una prevalencia de 20,8%. Le sigue el consumo reciente de LSD con 4,2% y la cocaína con 2,7%.

El consumo de marihuana y cocaína entre los universitarios registró un aumento significativo, la primera pasó de 15,1% a 20,8% y en la segunda de 2,1% a 2,7% entre 2012 al 2016.

El problema del consumo de estupefacientes en universitarios, según el estudio, es debido a la alta disponibilidad, los precios razonables, la distribución cercana a universidades y la baja percepción de riesgo que hay en el país.

 

Seguridad y control

El jefe de la Unidad de Seguridad y Convivencia de la Secretaría de Gobierno, Ricardo Alberto Rincón Jiménez, manifestó que los ciudadanos que sepan sobre alguna acción delictual, tienen el deber, establecido por la Constitución Política de Colombia, de denunciar los hechos. Y precisó que “la Alcaldía cuenta con un sistema de petición, quejas y reclamos, en el que cualquiera puede acercarse a informar sobre estos casos”.

Rincón Jiménez concluyó que “la Alcaldía de Manizales en virtud del artículo 19 del Código Nacional de Policía y Convivencia cuenta con una herramienta de seguridad para trabajar asuntos que altere la convivencia y que afecte al municipio”.

Pero el jefe de la Unidad de Seguridad y Convivencia de la Secretaría de Gobierno, no respondió a las declaraciones sobre microtráfico en las universidades.

 

*Nombre cambiado por petición de la fuente.

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