Docentes: ¿Una ayuda o un obstáculo para los niños trans?

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En Colombia, se dio a conocer que el año pasado hubo 96 violaciones a los derechos de las personas transgénero, de esas, 85 fueron dirigidas a mujeres y 11 a hombres; en el caso de las muertes, 35 mujeres y 3 hombres trans fueron asesinados, según un informe de Colombia Diversa.

Estas cifras prendieron las alarmas, pues aunque en las décadas recientes se ha dado mayor importancia a los derechos de las personas LGBTI a través de marchas, jornadas de concientización, charlas, leyes y campañas para fomentar la igualdad y el respeto por esta comunidad, los casos de violencia continúan.

Niños y jóvenes

El recuento anterior aplica para los adultos, pero ¿dónde quedan los niños y jóvenes de esta comunidad? Los trans en etapa escolar pasan por infinidad de dificultades ya que, en palabras del psicólogo infantil, Andrés Mauricio Ossa Tangarife, estos se encuentran en una constante búsqueda y definición de su identidad, y en algunos casos el entorno en el que se encuentran no es el más adecuado para hacerlo.

Matías Mejía Chávez inició su transición hormonal a los 20 años cuando estudiaba Lenguas Modernas en la Universidad de Caldas. Él comenta que era muy tímido e inseguro. “Sufrí en varias ocasiones bullyng”. Nunca hubo agresiones físicas, pero si verbales por parte de los estudiantes de su facultad. Además, “tuve problemas con un profesor cristiano”. Matías comenta que ese docente buscaba la forma de agredirlo y discriminarlo con el pretexto de la religión, incluso lo sacaba de clase y lo excluía de algunos trabajos grupales. Por otra parte, él afirma haber tenido apoyo y acompañamiento de la universidad en todo momento.

El pasado 17 de septiembre se publicó un estudio del Instituto Search en el que se demuestra que el 51% de los adolescentes transgénero han intentado suicidarse. Datos que indican que estos niños y niñas deben confrontar inconvenientes no solo dentro de sus familias sino también en sus colegios. De allí nace el rechazo, la soledad, y todo lo que conllevan.

En Manizales

*Jessica es una niña trans de 10 años, quien dice que de no haber sido por la ayuda de su directora de grupo, nunca hubiera salido adelante y seguiría siendo Santiago, como todos le llamaban antes.

Ella está en quinto de primaria en un colegio privado de la ciudad. Desde que estaba en preescolar sabía que no era un niño: “Me encantaba jugar a las muñecas con mis compañeras de clase y nunca me sentí excluida”. Aunque al principio fue raro para todas las personas del colegio, el tiempo se encargó de convertir en normal su decisión. Agregó que siempre tuvo apoyo de la institución.

Los profesores de los colegios tienen un papel primordial y una posición importante para impulsar a los alumnos a la creación de un sano ambiente escolar, en el cual se destaque la tolerancia y el respeto hacia las minorías, en este caso la comunidad LGBT, convirtiéndose en un apoyo para su aceptación propia y ajena.

Un ejemplo de ello es Lina Marcela Soto, docente del colegio Filipense, quien aseguró que tiene varios alumnos trans en primaria y que no por eso los tratan de manera diferente.

De igual manera Janeth Diosa González, docente del colegio León de Greiff, afirmó que tiene, en preescolar, algunos casos de niños con comportamientos que se salen de lo común en sus salones. Lo primero que hace es hablar con ellos, posteriormente indagar con los padres si las actitudes se deben a algún acontecimiento específico y finalmente, si es necesario, remitir al niño a psicología. “Es muy difícil decir que un niño presenta tal tipo de comportamientos porque ellos en esa edad apenas están explorando, entonces no pienso que es el momento adecuado para definir esto”, expresó González.

La opinión anterior la refuerza Ossa Tangarife, al expresar: “La primera fase escolar es una etapa muy temprana para diagnosticar un trastorno de la identidad sexual o si se es un niño transgénero. Se empieza a evidenciar en la etapa prepuberal y en la adolescencia”.

El psicólogo infantil explicó también que un niño en etapa preescolar apenas está explorando su proceso de identificación y para dar una decisión definitiva de si se es transgénero o no, primero necesita vivir experiencias e interacciones tanto con su género, como con el opuesto.

Opiniones opuestas

Por otra parte *Ramón, profesor de una institución pública, expresó que “gracias a Dios en mis grados no hay niños así y si los tuviera haría lo que la ley me indicara. Si a mi salón me llega un niño con falda, pues lo tengo que educar”.

Lo anterior da cuenta de que, aunque en Colombia hay unos 100.000 niños transgénero y que el Gobierno Nacional obliga a tratarlos por igual, la experiencia de vida, la posición ideológica e incluso los propios miedos de los docentes, son elementos que, se quiera o no, afectan el libre desarrollo de esta comunidad.

*Se cambió el nombre al menor de edad por protección de su privacidad

*El docente no permitió publicar sus apellidos ni la institución en la que trabaja

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