Las mujeres científicas avanzan con paso firme

Feria del Libro Manizales UMCentral

Fotografía por: Laura Castaño Giraldo

Pasadas las once de la mañana, inició el conversatorio con la pregunta que Hoyos Valdés le hizo a la científica española sobre el origen de la necesidad de divulgar ciencia, a la cual contestó que más que una extensión de su labor como docente, era un compromiso social tomarse el tiempo de explicarle a la comunidad aspectos como “la importancia de la ciencia, de su financiación y de su belleza”.

Tres sabias

Sin duda, uno de los puntos clave del cruce de palabras entre estas dos mujeres fue el libro ‘Sabias. La cara oculta de la ciencia’. En él hay veinte casos de científicas cuyos aportes han sido muy significativos en la historia, pero Muñoz Páez habló de tres en particular a petición de la moderadora Diana Hoyos: Enheduanna, Oliva Sabuco y Rosalind Franklin. La curiosidad sobre estas tres mujeres se limitó al hecho de que “pertenecen a tres épocas distintas”, dijo Hoyos, además del desconocimiento de Enheduanna, por ejemplo, la primera en tener una autoría definida.  

La autora española aprovechó para recalcar el valor de la reconciliación entre las ciencias duras y las ciencias blandas. El caso de Oliva Sabuco funciona como la configuración perfecta de ambas, puesto que era una mujer de corte empirista que no se despegó del psicoanálisis y empezó a proponer relaciones psicosomáticas, es decir, que conjugan la mente y el cuerpo.

En la actualidad, la visibilidad de la figura de las mujeres en campos científicos es más frecuente, pero no tanto como debería. “Falta de costumbre de ver a las mujeres ocupando posiciones relevantes y teniendo protagonismo”, respondió Adela Muñoz al ser cuestionada sobre cuál es el origen del ocultamiento femenino. Como solución a esta dificultad manifestó la necesidad de ver todo con otros ojos para poder hacer un ejercicio de reconocimiento de género y combatir los prejuicios que, como dijo ella, han “justificado el veto de acceso de las mujeres a muchos ámbitos”.

Con proximidad a la finalización de la conversación, la científica española reconoció los libros como elementos fundamentales para el acceso al conocimiento. También nombró los blogs como una alternativa para acercar a las nuevas generaciones a diversos contenidos y destacó el portal web www.mujeresconciencia.com como una vía de conexión con el mundo científico y el desempeño de las figuras femeninas en él.

El espacio compartido con Adela Muñoz finalizó con una ovación por parte del público. Algunos conocían el trabajo autoral de esta mujer y se acercaron a ella para tomarse fotos y firmar sus libros. Otros supieron de su obra esta semana y acudieron a los vendedores de la Feria para adquirir su última producción, como el caso de María José Cuervo Ballesteros, quien destacó la importancia de estos espacios debido a los problemas que hay en el contexto nacional “tanto en estudiar ciencias como en ser reconocidas en ellas”.

Algunas sabias presentes en el libro de Adela son:

– Enheduana (2285 a. C.): Sacerdotisa sumeria, poeta, astrónoma y astróloga.

– Aspasia de Mileto (450-445 a. C.): Maestra de retórica y logógrafa. Mujer de Pericles, arconte de Atenas.

– Hildegarda de Bingen (1098-1179): Abadesa. Escribió el más importante tratado de botánica de la época. Gozó del respeto de papas y emperadores.

– Oliva Sabuco (1562-1622): Súbdita de Felipe II. Autora de una obra sobre filosofía y medicina, obra que le fue usurpada.

– Maria Sibylla (1647-1717): Dibujante en los gremios alemanes del siglo XVII. Primera entomóloga de campo, ignorada de la historia de la ciencia porque no sabía latín.

– Emilie de Châtelet (1706-1749): Matemática y física. Introdujo las teorías de Newton a Europa (pero durante siglos solo fue recordada por ser la amante de Voltaire).

– Caroline Herschel (1750-1848): Astrónoma, trabajó en la elaboración de telescopios, pero vivió a la sombra de su hermano, William.

– Marie Sklowdoska-Curie (1867-1934): Descubridora de la radiactividad y ganadora de dos premios Nobel de ciencias (Física y Química).

– Rita Levi-Montalcini (1909-2012): Premio Nobel de Fisiología o Medicina (1986) por el descubrimiento del factor de crecimiento nervioso.

– Dorothy Hodking-Crawfoot (1910-1994): Cristalógrafa descubridora de la estructura de la penicilina y de la insulina. Premio Nobel de Química (1964).

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