Jorge Franco: El Cielo a Tiros

Feria del Libro Manizales UMCentral

Fotografía cortesía, caracol.com.co

El Cielo a Tiros, así se llama su nueva novela. La que presentará el jueves 27 de septiembre a las 5 de la tarde en Espejos de Agua, nivel 2 del auditorio Rogelio Salmona. Narra la historia de los hijos del narcotráfico a través de tres experiencias paralelas de su personaje principal, Larry, hijo de Libardo, un mafioso cercano a Pablo Escobar. Después de vivir en el extranjero por 12 años, Larry regresa a Medellín y se encuentra con su pasado familiar, con una ex reina de belleza que envejece, un hermano refugiado en una finca y una ciudad que repite su historia. Es la ciudad del escritor Jorge Franco Ramos.

Pactamos una entrevista telefónica para el pasado viernes 21 de septiembre, al mediodía. Franco contestó mi llamado luego de tres intentos. En el primero me dijo que aún no estaba preparado, había realizado entrevistas toda la mañana y se le habían corrido los horarios, que mejor dos horas después. En los otros dos realizamos la entrevista.

– ¿Cómo une la historia colombiana con la ficción?

Siempre he creído que la literatura permite mostrar la realidad desde otros ángulos, y uno de esos está impregnado de ficción, poesía, lirismo u otras herramientas literarias. Esa combinación me parece muy adecuada porque se pueden crear situaciones, se pueden mostrar hacia adentro los sentimientos de las personas, se puede mostrar el drama humano que puede haber detrás de algunas situaciones que muchas veces queda exhibida de una manera más superficial a través del periodismo. Diferente a la literatura que permite una mirada mucho más íntima.

– ¿Ha vivido lo que narra?

No. Para cada libro me trazo un proyecto que requiere una investigación bastante amplia a través de documentos, testimonios y entrevistas con personas que conozcan del tema. Dependiendo de lo que el texto me requiera, voy buscando más información, incluso antes de empezar a escribirlo. En algunas partes de las historias sí incorporo algunas cuestiones personales que tal vez haya vivido, pero no ocurre en la mayoría de los casos, sino cuando la novela lo necesita.

 – ¿Esta novela tiene de trasfondo el duelo por la ausencia del padre?

En esta novela ocurrió algo que era un poco extraño y atípico, porque sí es una novela en la que se toca el tema del duelo del padre, específicamente en dos de los personajes. Lo que hice fue como una especulación sobre la pérdida y lo que se podría sentir. Lastimosamente, unos meses más tarde de haberla entregado al editorial, ocurre la muerte de mi padre, que me permitió corroborar que todo eso que había escrito, tal vez estaba fundamentado por el miedo a que esta muerte ocurriera. No tuve que modificar mucho de lo que escribí, casi nada, porque me había anticipado de alguna manera a ese dolor a través de esta novela.

– ¿Medellín sigue presente en su literatura?

La mayor parte de la historia de mi vida ocurrió en Medellín. Tengo allá a toda mi familia, amigos y toda la memoria muy fresca de los acontecimientos más importantes para la historia y también para mi vida personal. Es un lugar al que constantemente estoy regresando, me gusta mucho volver y siento que es el escenario natural de mis historias y me siento cómodo como escritor contando sobre lo que ocurre en esta ciudad.

– ¿Medellín aún tiene rezagos de su pasado narcotraficante?

Claro. La ciudad ha hecho un trabajo de recuperación muy importante en su integración social, porque lo ha hecho a través de la cultura y la educación, dos canales importantes para adelantar ese resurgimiento. Pero lo que pasa es que el legado del narcotráfico es algo contundente y bastante poderoso. Y ese legado no se borra de un día para otro, ni de un año para otro. Y es justamente eso lo que está facilitando que ciertas conductas que eran de esos años complicados y difíciles, se estén repitiendo.

 – ¿Se identifica con algún personaje de esta novela?

Un poco con Larry en el sentido de ese descontento que siente al regresar a Medellín, al ver que muchas de las cosas que dejó en esa época cruenta del narcotráfico en los años 80 y 90, no han cambiado, se reflejan todavía en el comportamiento de muchas personas. Pero de resto, como te dije, mucho lo basé en investigación y en testimonios de personas que me ayudaron a hacer posible esta historia.

 – ¿Qué características del colombiano están en esta obra?

Hay un abanico de comportamientos muy amplio, están esas personas que no estuvieron a la altura de la oportunidad de cambiar, y en los cuales prevalece la conducta mafiosa. Están, como Larry, los que tienen una mirada más crítica de la sociedad, los que están desencantados por esta época reciente, por esta cultura nueva que se manifiesta a través del reguetón. Creo que las personas también encontraran sus propios espejos en la lectura.

 – ¿Por qué estructurar la narración en tres niveles?

Eso es algo que a mí se me facilita realmente, lo que me cuesta es contar una historia en un orden exactamente cronológico. Lo que hago básicamente es partir la historia en tres momentos que considero importantes, y voy avanzando paralelamente en los mismos, de manera que una línea narrativa le vaya aportando a la otra y a medida que voy avanzando yo creo que le voy dando información al lector fraccionada, pero para que él en su cabeza vaya acomodando la historia en un orden cronológico con más contundencia. Es lo que hago porque siento que eso de alguna manera le da actividad a la narración.

– ¿En cuánto tiempo escribió la obra?

Fueron casi 4 años, la comencé a comienzos del 2014 y tenía pensado dedicarme a ella todo el tiempo, pero en marzo se me atravesó el Premio Alfaguara, por suerte. El resto de ese año me tocó moverme por muchos países en la promoción del Premio. Tomé muchas notas en el transcurso y ya casi a finales del año la volví a retomar y la terminé a comienzos de mayo de este año. Hice pausas que son naturales para investigar y hablar con más personas que me colaboraran y me informaran más del tema, incluso tuve la colaboración del director de Medicina Legal de Manizales, porque necesitaba una información de los restos que son hallados en fosas comunes, y él me ayudó muchísimo.

 – ¿Cuáles son sus expectativas con la obra? 

En términos literarios, que el lector sienta en esta novela madurez, solidez en la narración, que se encuentre con una obra completa, con una estructura que sea también sólida y que la novela sea bien recibida en esos términos literarios, que realmente es la forma en que yo pienso que deberían ser tirados los libros de la literatura. Hay un factor secundario, que tiene que ver con el tema: crear conciencia de la conservación de la memoria, que la literatura es memoria, que nosotros como país, como cultura, tenemos derecho a contarnos a nosotros mismos, así sea doloroso. Esa es una de las funciones de la literatura universal.

– ¿Por qué narrar la historia de los hijos de los narcotraficantes?

Desde que vivía en Medellín me llamaban mucho la atención estos personajes: los hijos de los narcos, sobre todo aquellos que nunca estuvieron de acuerdo con seguir en la carrera mafiosa de sus padres. Sentía que ellos, de alguna manera, eran víctimas de todo el problema, pero tampoco eran del todo aceptados por la sociedad. También porque tenía entendido que las relaciones familiares de ellos eran muy complejas, de amor y de odio, puesto que estaban con personas que les habían dado todo, incluyendo también cariño, pero al mismo tiempo les habían pasado una historia muy difícil de cargar.

 – ¿Le gustaría narrar a Medellín sin la huella del narcotráfico?

Ya lo he hecho. Paraíso Travel es una novela que no toca nada este tema, lo mismo Mala Noche. Melodrama pasa tangencialmente por el tema, de una manera muy sutil, igual me ocurre con El Mundo de Afuera, que toca solo los años previos de esta época. No es un tema con el que quiera casarme, sino que es tan contundente que es necesario contarlo.

 – ¿Qué significa presentar su novela en Manizales?

Mucho. Manizales es una ciudad que siempre se ha interesado mucho por la literatura, por la cultura, por mis historias, no es la primera vez que voy a presentar mis libros. Me parece que hay sectores en la ciudad muy curiosos por todo lo cultural. Creo que cuando se hace una invitación para compartir con ellos pues… hay aceptarla, porque de eso se trata, de crear una gran comunidad nacional y hasta universal en la que podamos compartir todos estos temas. Un abrazo. Muchas gracias y te agradezco que me compartas el resultado para montarlo en las redes.

 

Así finaliza la conversación telefónica, con su voz pausada, gruesa y clara que lo caracteriza, contrario a sus historias llenas de dramatismo, puntos de giro y efervescencia.

Novelas de Franco

-Mala Noche (1997): Premio Nacional de Novela en Pereira.

-Rosario Tijeras (1999): Beca Nacional de Novela del Ministerio de Cultura, galardonada en Gijón (España) con el Premio Internacional de Novela Dashiell Hammett 2000. Traducida a más de quince idiomas, llevada al cine y la televisión.

-Paraíso Travel (2001): traducida a una docena de idiomas.

-Melodrama (2006)

-Santa suerte (2010)

-El Mundo de Afuera (2014): Premio Alfaguara

Jorge Franco presentará su novela este 27 de septiembre a las 5 de la tarde en el segundo nivel del Centro Cultural Universitario Rogelio Salmona.

 

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