Gibrán tras el Word

Arte Página UMCentral

Pasa sus días tras el documento de word haciendo guiones. “Es de los mejores trabajos que puedo tener, porque no me gusta salir mucho de casa, no me gustan los rodajes ni las oficinas. Y haberme topado con personas con las que he podido hacer las cosas que me gustan es muy satisfactorio”, cuenta Gibrán R. Portela, guionista mexicano de 39 años de edad.

Ha ganado los premios Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo, Nacional de Dramaturgia Emilio Carballido y el Ariel al Mejor Guión Original por la película La Jaula del Oro, que se proyectó en el Ficma.

La Jaula de Oro, seleccionada para el Festival de Cannes 2013, ha recibido cerca de 40 premios internacionales. Narra la violencia y el racismo que viven tres jóvenes migrantes guatemaltecos, entre ellos un indígena, con rumbo a Estados Unidos.

Portela cuenta que cuando era más joven escribió trabajos “bastante malos”. Hizo una serie de guiones que definitivamente lo dejaron marcado, y no para bien. “Después de que las vi (esas películas) en el cine dije: ¡esto está horrible…Yo no quiero forjar una carrera haciendo cosas así de feas!”.

Esas películas fueron El último silencio, Juegos Inocentes y El Desafío. Gibrán explica que esos filmes son simplemente malos, que no significaban lo que él piensa del cine ahora, que es una visión del cine como arma, la cámara como arma y el arte como herramienta para decir las cosas. Los temas de estos guiones “malos” son sobre jóvenes, asesinatos, automóviles y acción.

¿Cómo empezó a escribir los guiones que quería? Rechazó varias ofertas para hacer libretos para cine hasta que “conocí a Diego Quemada-Díez, quien es el director de La Jaula del Oro, que trata un tema que a mí me interesa, ese de que alguien busca su casa, busca su lugar”.

Poster tomada de espinof.com

Otros guiones satisfactorios para Portela son los de las películas Güeros (dirigida por Alonso Ruizpalacios) y La Región Salvaje (dirigida por Amat Escalante), ambas también se presentaron en el Ficma. Son historias de viajes y encuentros, como La Jaula, pero en estilos diferentes. Güeros fue realizada en blanco y negro, se ambienta durante una huelga dentro de una universidad; narra una historia de amor de un músico de rock. Recibió la Beca Fundación Carolina y apoyo de Foprocine; fue premio Mejor Ópera Prima en el Festival de Berlín 2014.

La Región Salvaje narra la vida de un matrimonio de jóvenes a quienes les ocurren sucesos inesperados (como la aparición de una extraña criatura) que ponen a prueba su existencia. Ganó el León de Plata por mejor dirección en el Festival Internacional de Cine de Venecia de 2016.

En los últimos años el cine latinoamericano ha caído en el cliché del narcotráfico. Gibrán opina cree que esto se debe a que nuestra cultura es así, y que el cine y el arte han servido para exorcizar un poco esas cosas, que a su vez también son necesarias. “En lo que sí tengo una crítica es, por ejemplo, todas estas series que están saliendo de narcos, que ya es como un comercio casi con el sufrimiento de la gente, porque no es una mirada ni siquiera crítica, es para sacar dinero, y eso es un logro muy raro. Y los consumidores muchas veces son los gringos o muchas veces nosotros también. Pero es una forma rara de ver a los narcotraficantes, porque son como héroes”, afirma el guionista.

Considera que se puede hacer este tipo de películas pero con un sentido más crítico. Dice que cada guionista o artista tiene una responsabilidad al hablar de estos temas. Sostiene que sus guiones son “bastantes violentos”, pero es una violencia más simbólica.

Como docente en la Escuela de Cine de México cuestiona que la gente solo está muy presta a inventarse historias con temas que están de moda. “A lo mejor estoy mal, pero creo que las historias que cuenta uno son las que te toca contar, no los que quiera la gente”, puntualiza.

 

*Foto de portada de plumenoire.com

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