El Consejo Comunitario de Mujeres de Manizales quiere generar más impacto en la ciudad

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Foto: Facebook Consejo Comunitario de Mujeres Manizales.

 

Conseguir la igualdad de género, promocionar el empoderamiento y el respeto de la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y las niñas son los objetivos  principales del Consejo Comunitario de Mujeres de Manizales. Trabajando en ello los cuatro comités que lo componen -político, empresarial, educación y salud- socializan y renuevan sus planes de acción para llegar a más mujeres y generar mayor impacto en la ciudad.

Para entenderlo mejor, es necesario precisar dos términos comunes, usados erróneamente:

El primero es el Feminismo, un movimiento que busca acabar con un sistema opresivo y discriminatorio, y con las conductas no igualitarias que lo sustentan. Su objetivo es conseguir una sociedad en la que las personas sean iguales, con relaciones respetuosas, felices, de calidad y de buen trato entre mujeres y hombres.

El segundo es el empoderamiento, un concepto utilizado, fundamentalmente, cuando se habla de cooperación al desarrollo de género. Es un proceso mediante el cual las personas fortalecen sus capacidades, confianza, visión y protagonismo en cuanto que forman parte de un grupo social para impulsar cambios positivos en las situaciones en las que viven.

“La idea central es visibilizar cada vez más a las mujeres, especialmente a las del campo, que han tenido poca participación en las decisiones que se toman en las urbes”, explica Gladys Galeano Martínez, secretaria de las Mujeres y Equidad de Género.

Haciendo un poco de memoria, han transcurrido más de dos décadas desde que las primeras activistas feministas aglutinadas en la Red DAWN-MUDAR, red de mujeres feministas del Sur, constituida en 1984 en Bagalore, India, formularon una visión alternativa al discurso hasta entonces dominante en el trabajo del desarrollo con las mujeres.

Para Claudia, activista y dinamizadora feminista madrileña que prefirio reservar su identidad, la sociedad ataca a los defensores de los nuevos movimientos en vez de a los argumentos. “Porque es más fácil llamarnos feminazis que argumentar en qué falla nuestra lucha por los derechos y la igualdad”, afirma.

De acuerdo con la ONU (Organización de las Naciones Unidas) una de cada tres mujeres en todo el mundo ha sido agredida física y/o sexualmente por su pareja o sufrido una agresión sexual a lo largo de su vida. Los estudios muestran que, en algunas regiones, las mujeres a las que sus parejas agreden física o sexualmente tienen 1,5 más probabilidades de contraer el VIH (Virus de Inmunodeficiencia Adquirida).

Según el último informe de la Facultad de Derecho de la Universidad Libre, en el país la situación no es muy diferente. En lo que va corrido del 2018 se han registrado 3.014 casos de violencia de género contra la mujer; es decir, alrededor de 50 casos cada día. Cada 28 minutos, una mujer es víctima de violencia de género en Colombia.

Andrea Osorio Castaño, gestora social de Manizales, afirma que se nota el respaldo del Consejo Comunitario de Mujeres de Manizales por realizar proyectos en pro del bienestar del género femenino y realizar jornadas de empoderamiento.

Dentro del Consejo hay cuatro pilares para trabajar el tema de empoderamiento, así lo explica María Dory Marín, integrante y encargada de estadísticas dentro del mismo:

TENER (poder de): Este concepto hace referencia al poder económico, reforzado en términos de beneficios materiales como, por ejemplo, los ingresos, las tierras, las herramientas o las tecnologías; incluye mejor salud, tiempo de calidad, y acceso a otros servicios.

SABER y SABER-HACER (poder de): Hace referencia a los conocimientos o competencias prácticas e intelectuales que permiten gozar de las oportunidades que se le presentan al individuo o a la comunidad: liderazgo y alfabetización, entre otros.

QUERER (poder interior): Se trata del poder interno, la fuerza psicológica o el poder espiritual: valores, miedos, confianza en sí mismo. La capacidad y la voluntad de hacer elecciones sobre su futuro.

PODER (poder interior y poder con): Tener la posibilidad de tomar decisiones, de asumir responsabilidades, de ser libre en sus actos y de utilizar recursos propios (tener, saber, querer).

 

Para Elo Mayo Cabero, secretaria técnica de Laia Eskola, Escuela para la Igualdad y el Empoderamiento de las Mujeres de Álaba, Bilbao y alrededores, en  España, el proceso de empoderamiento femenino es individual, en la medida que supone un proceso personal de toma de conciencia de las mujeres sobre su propia situación.

Asegura que se inicia a través de una evolución propia, en la que cada mujer toma conciencia de sus propios derechos, de sus fortalezas e intereses, y consolida su autonomía y poder personal. Un proceso que requiere cambio, y como todos los cambios, también necesitan su tiempo. Tiempo para reflexionar, para elegir, para desarrollar habilidades, para aumentar la confianza y la autoestima.

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