Entrevista a Carlo Franzato: El interés está en el proceso

UMCentral

 

Fotos por: Ronald Álvarez 

 

Lo encontré mirando algunos pendones afuera de la Imagoteca, ahí en el tercer piso del edificio Orlando Sierra de la sede central de la Universidad de Caldas. No sé si miraba o simplemente usaba su tiempo en algo útil, pues llegué algunos minutos más tarde de lo acordado.

-Hola, ¿eres Carlo?
-Sí, hola.

Inmediatamente esa cadencia típica del portugués, que queda impregnada en las palabras sin importar el idioma, quedó pegada del aire como una señal de extranjería pero también de cercanía. Un saludo a ese otro idioma que comparte nuestro trozo de continente.

 

 

Estrechón de manos formal. Sonrisa de personas desconocidas. Como es a penas la primera hora de la tarde, la Imagoteca, que más bien parece un puro nombre forzado, estaba desierta. Me invitó a pasar y con el Morro Sancancio de fondo, hablamos de trabajo colaborativo, ecosistemas, creatividad, nuevas tecnologías y capitalismo. Una conversión ecléctica con un sujeto que te sostiene la mirada sin preocupación mientras te cuenta temas lejanos pero en últimas cercanos y completamente cotidianos.

Él es Carlo Franzato. Italiano, de Mirano, una ciudad cerca de Venecia que es mucho más famosa. Se educó en el Politécnico de Milano. Vivió en Italia hasta los 28 años.

Ahora tiene 39 años, de los cuales 11 años ha vivido en Brasil. Allí es Profesor de Diseño y Decano de la Escuela de Industrias Creativas de la Universidad de Unisinos (São Leopoldo y Porto Alegre, Brasil).

Ha dedicado sus años de academia a estudiar redes complejas de diseño colaborativo desarrolladas por diseñadores y otros profesionales, empresas y otros tipos de organizaciones, usuarios y ciudadanos. En pocas cuentas, su investigación se ha centrado en darse cuenta de la complejidad y profunda sencillez que contiene trabajar con humanos en procesos conjuntos.

Mientras la Imagoteca se poblada de ruidos y personas, logramos entablar el siguiente diálogo.

 

 

Me gustaría que les des una explicación a los lectores en qué consiste tu trabajo

Yo trabajo con el diseño estratégico, lo significa es exponer la potencialidades de creación de invención, que son propias del diseño, para articular los diversos actores que están involucrados en el proceso. De esta manera, junto con ellos generar un proceso que anima a las organizaciones.

Todo lo anterior pasa por los filtros de la creatividad que es un don de todos los seres humanos. La responsabilidad del diseño es hacer que las personas puedan ver este don potencializado.

 

¿En qué espacios o entornos has desarrollado estas actividades?

Yo trabajé con una comunidad de niños dentro de una escuela y sus docentes. Una comunidad que está dentro del país. Allí, las tecnologías de la información no llegan con toda su potencialidad. Trabajamos para permitir estas oportunidades respecto a la tecnología.

En esta comunidad, desarrollamos una plataforma para compartir información. Una “red social híperlocal”, en término técnicos. Pero es un Facebook de barrio.

En esta experiencia todos aprendimos. Ellos y nosotros. Aprendimos sobre creación conjunta y la realidad al interior del país.

 

¿Por qué estos proyectos son importantes en un país como Colombia?

No apenas en Colombia sino en todos los países, es valioso aprender de este tipo de creación colectiva y participativa. En Latinoamérica tenemos la limitante de saber si en realidad algunas minorías tienen voz para expresarse. Hay sectores que no participan de la discusión política y social. Por esa razón, estos procesos son importantes para realmente dar voz a esas comunidades que no la tienen.

 

 

Con respecto al trabajo en Brasil ¿este tipo de procesos podrían llegar a violentar a una comunidad donde las tecnologías no son parte de lo cotidiano?

Efectivamente, lo es, pero también hay que saber llegar a la comunidad. Pedir “por favor” y preguntar a los miembros de la comunidad si quieren participar del proceso. Prácticamente, hay que estipular un contrato donde se exponen los límites y las posibilidades.

 

¿Alguna vez se han topado con alguna población que rechaze el proyecto?

En realidad no. Yo no. No realizo trabajos con comunidad indígenas, pues soy europeo y no creo tener el conocimiento para comprender la complejidad de estos procesos.

Franzato relata que una compañera suya trató de realizar un trabajo en la comunidad Quilombo. Este es un grupo étnico que comparte raíces africanas y brasileras; antes, eran esclavos pero al liberarse se fueron a vivir al interior de la selva, lejos de  la ciudad. En este contexto, ella presentó su proyecto y no lo aceptaron “porque ya otras personas habían ido a prometer y no habían hecho nada”. 

 

¿Cuál es la utilidad que tienen las tecnologías de la información y la comunicación en estos procesos de creación colectiva?

Mucha. La tecnología ha permitido el contacto a grandes distancias. En mi caso, con las comunidades que he trabajo no hay más de 200 kilómetros, no es mucho pero sí suficiente como para impedir un diálogo cotidiano. El poder usar tecnología para almacenar datos, compartirlos, la comunicación y el trabajo, se transforma en algo necesario que ayuda mucho. Es necesario el contacto directo, pero a distancia podemos desarrollar muchos procesos.

 

 

Con respecto al trabajo con creativos de múltiples formaciones ¿Cómo lograr un diálogo bajo visiones del mundo tan diferentes?

Yo lo evito. Es decir, evito que todos vayan a un solo lugar sacrificando lo que piensan. Creo que en el disenso y la diferencia está en la posibilidad de crear. Al haber visiones de mundo diferentes, se puede discutir. Es necesario valorar la diferencia.

Es decir que en este caso, la diferencia termina por enriquecer el proceso

Así es, sin diferencia no habría proceso. No habría cambio. Sería simplemente una situación estática.

 

Sostienes que estos procesos creativos son necesarios ecosistema, ¿por qué?

Cuando se habla de ecosistemas, la metáfora medioambiental es muy fuerte. Tenemos una serie de organismos que comparten unos procesos permitidos por un entorno que los sustenta.

En el momento que hablamos de sistemas sociales o culturales, ocurre lo mismo. Hay una serie de actores y actantes. Todo está mediado. Esta conversión está mediada por la grabadora, luego el texto será un medio con el lector. Estamos en un ambiente lleno de objetos y elementos que relacionan entre ellos. Así, un ecosistema permite la interacción.

 

 

Ya en el tramo final de la charla, decidí preguntarle por un término que él usa constantemente: creatividad. Suscitó risas, pues para él es allí donde reside el quid central de la discusión. Le interpelé qué significa ser creativo. Ensayó algunas definiciones y al final, concretó:

Ser creativo es saber qué ha ocurrido en el pasado, tener conciencia del presente e imaginación para desarrollar procesos para convertir el mundo en un lugar mejor. Se refiere a intervenir en el mundo con la subjetividad propia y colectiva.

 

 

Dijiste que el proceso es, en últimas, más importante que el producto final ¿por qué?

No se trata de que sea más importante, sino que es una cuestión de interés. Es una visión de mundo. Hay quien mira las cosas, las mide, cuáles son sus relaciones formales. Hay otros que miramos los procesos. Para mí, es fundamental observar la belleza de los procesos.

Yo tengo admiración por los cambios. Puede ser uno drástico o disruptivo o uno tan simple como las estaciones. Yo siempre estoy maravillado.

 

Esto le dio pie para mirar a través del vidrio de la venta, para mirar al cielo poblado por nubes grises y una broma sobre el clima invariable de Manizales: “aquí el cambio no se da mucho porque siempre está lloviendo”. Reímos y luego continuamos.

 

 

¿Pero no crees que este interés en el proceso es un poco soñador o ingenuo frente al capitalismo?

No. El capitalismo se sustenta en procesos. El capitalismo los estudia y los practica. Mira, el capitalismo contemporáneo se sustenta casi que únicamente es procesos. Más que datos tangibles, todo es virtual. El dinero, el oro o plata no es más interesante. Lo que más se parece al capitalismo contemporáneo son los derivativos.

 

¿Crees que esta virtualidad nos está llevando a hacia un nuevo estado?

El concepto de lo virtual no existe sin el concepto de lo físico. Entonces hasta los grandes protagonistas del capital actual, tienen una gran necesidad en sustentar en lo físico. Cuando se hablan de procesos siempre se hablan de relaciones con presencia de actantes, de elementos físicos.

Es una cuestión de interés.

 

Finaliza la charla. Carlo Franzato me estrecha la mano. Despedida formal. La Imagoteca ya está llena de asistentes a la 17 versión del Festival Internacional de la Imagen. Atrás queda el italiano enmarcado entre las nubes grises y el Morro Sancancio que mira a la ciudad con compasión.

 

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