Lo que dice la Ley

Caldas

Robert Spitzer, considerado el padre de la clasificación moderna de las enfermedadesmentales, fue quien en 1973 desmintió que la homosexualidad fuera una enfermedad o perturbación sociopática de la personalidad. A partir de allí, los homosexuales, que ya venían en su activismo y lucha para ser reconocidos desde los años 50, consolidan las razones para hacer valer sus derechos. Actualmente, la comunidad
LGBTI cuenta en nuestro país con múltiples garantías para proteger sus derechos al contar con sentencias como la T-209 de 2011, en la cual la  Corte Constitucional determinó que a las parejas homosexuales no se les puede restringir sus acciones de afecto en público. También está la Ley 1801 de 2016 que se implementó con el Código de Policía y de Convivencia, en el cual está tipificado que quien incurra en discriminación o saque a una persona homosexual de un lugar público comete un delito y puede llegar a tener multas. Pero a pesar de que el Estado protege la diversidad, no es un hecho que la Ley siempre se cumpla. Para la líderdel comité jurídico de la fundación Plataformas,
Alejandra Cárdenas Quintero, las personas homosexuales desconocen sus derechos y por eso no los hacen cumplir cuando son víctimas de discriminación. “Es necesario que las personas LGBTI se empoderen de sus derechos, porque tienen muchos mecanismos de protección:
está la acción popular, la acción de tutela, la denuncia ante la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo, la personería y todos los casos deben ser denunciados”, manifestó Cárdenas Quintero. Lo primero que debe hacer una persona o pareja LGBTI cuando es discriminada en un lugar público es llamar a la policía y contar la situación para que ellos entren a mediar. Cárdenas Quintero rasalta que es muy importante que se denuncien estos casos ante la Fiscalía y si no conocen las formas pueden buscar ayuda de colectivos y fundaciones dispuestas a defender
a la comunidad como: Plataformas, Armario Abierto, El Faro, Subversión Marica, La Puta Manada, entre otras. Después de que se pone el denuncio, se investiga la gravedad de la situación o de la discriminación y  se puede llegar a cerrar el lugar o imponer una multa de hasta 3
millones de pesos. Algo que destacó la abogada sobre la discriminación Lgbti en Manizales, es que la mayoría de casos se presentan en la comunidad T (transexual), porque en varias oportunidades han sido rechazadxs incluso en los mismos bares gays y son quienes más reciben insultos verbales en las calles. La Defensoría del Pueblo manifestó que en entre el 2016 y 2017 se triplicaron los casos de discriminación reportados en Colombia, con respecto al 2015. En ese año se atendieron 92 denuncias, mientras que en el 2016 fueron 298. Hay una falencia en cuanto a las estadísticas o cifras de las personas discriminadas en Manizales, porque la mayoría se quedan sin denunciar, ya sea por evitar problemas o por desconocimiento de la Ley.

Educar para aceptar

Se puede pensar en muchas soluciones desde distintos puntos en nuestra sociedad para que la discriminación y diferenciación no sea tan marcada. Valentina González considera que todo debe comenzar desde la educación que se brinda, que sea principalmente basada en el respeto, no solo por orientación sexual, sino también por religión, raza o estatus social, porque nuestra sociedad está muy estratificada.
“Creo que debemos vernos todos como seres humanos, entender que el otro no está separado de mí en cuanto a que sea diferente, sino que somos personas que necesitamos reconocernos en la sociedad al ser seres sociales” finalizó González Morales.

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