La conciencia de invertir a futuro

Unidiario

 

El tema de las pensiones es uno de los más discutidos y difíciles del país; sin embargo, los jóvenes que comienzan su vida laboral ponen en práctica el dicho colombiano “Dios proveerá”.

Para averiguar por los trámites de la pensión, las personas madrugan hasta dos horas antes de que abran las oficinas.

Siempre ha sabido más el diablo por viejo que por diablo, por eso es mejor preocuparse desde ya por los ahorros de la vejez. Uno de los mayores errores de la población millenial es pensar en la inmediatez. Que levante la mano el que prefiere vivir el presente y disfrutar al máximo, en vez de mirar al futuro unos 30 o 40 años y darse que cuenta de que es necesario sacrificar todos los ingresos para asegurar una pensión que, seguramente, no alcance para mucho.

Quizá los jóvenes desaprovechan el tiempo que está a su favor y no hay conciencia de la importancia y la necesidad de una asesoría en los primeros años de vida profesional, si todos entendieran que uno de los principales componentes esenciales de un buen plan financiero es la pensión, tal vez la realidad sería diferente.

Si se quiere tener una vejez sin grandes preocupaciones, los aportes deben ser una prioridad. Según el profesor de la Universidad de los Andes y especialista en pensiones, Santiago Rodríguez, es recomendable iniciar a cotizar desde su primer trabajo y nunca dejar de hacerlo. Entre más semanas tenga cotizadas, mejor.

 

Línea de tiempo sobre las pensiones en Colombia

 

Entender para progresar

La pensión es un plan financiero entendido como un seguro que permite mantener la calidad de vida una vez se finaliza la etapa laboral. Lo anterior está contemplado en el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y refiere que toda persona merece un nivel de vida adecuado que asegure salud, bienestar, asistencia médica y servicios sociales necesarios para una vejez digna.

Actualmente, en Colombia existen dos formas de pensionarse: ahorrando a través de una Administradora de Fondos de Pensiones (AFP) o a través del régimen de Prima Media, que es el administrado por el Estado, por medio de Colpensiones. Al hacer cuentas, según el esquema vigente, es necesario acumular mínimo 1.300 semanas, el aproximado de 26 años, para poder jubilarse.

El sistema pensional se modificó por última vez debido a la reducción del ritmo de crecimiento de la población, mayor longevidad y la vinculación de la mujer a los mercados de trabajo, lo que exigió aumentar el tiempo, tasas más altas de cotización y por supuesto, elevar la edad de retiro.

Las AFP plantean tres posibilidades para sus afiliados, el fondo de mayor riesgo, para los jóvenes; el moderado, para quienes tienen de 38 a 40 años; y el conservador para aquellos que están a poco de cumplir la edad de pensión (57 mujeres y 62 hombres). Y como solo el uno por ciento elige en cuál fondo estar, por defecto quienes no decidan según su edad y conveniencia, terminan en el fondo moderado. Esta opción tiene un régimen de inversiones de menor riesgo, pero también de menores rendimientos a largo plazo.

Según la Superintendencia Financiera, hoy existen 7.8 millones de trabajadores entre 15 y 34 años que están en el fondo moderado; es decir, un 58 por ciento de los 13 millones en esta opción. No obstante, deberían estar en la categoría de mayor riesgo en el que solo hay 47.726 afiliados, apenas el 0.33 por ciento del total.

El fondo moderado, donde están esos 7.8 millones de jóvenes, es el más grande de todos, tiene el 95 por ciento de los afiliados y suma aportes y rendimientos por 165 billones de pesos. Esto es el 83 por ciento del total en pensiones obligatorias que gestionan las AFP. Según la Superfinanciera, dicha cifra representa un incremento de 57 por ciento respecto a los rendimientos registrados el año anterior.

La desesperanza de las nuevas generaciones

Papeleo, archivos y comprobantes de pago para cobrar la pensión.

El sistema general de pensiones ha tenido diversas reformas desde su creación en 1993. Anteriormente, había más estabilidad laboral, los empleados podían durar años en las compañías y se comenzaba a trabajar desde muy joven sin la necesidad de tener educación superior. Pero hoy en día las cosas son diferentes.

Luz Estella Gutiérrez Vargas, abogada de la firma Duque Ortiz, opina que es difícil aspirar a una pensión. “El Acto Legislativo 01 de 2005 fue una imposición del Gobierno del presidente Álvaro Uribe que golpeó la posibilidad de que los jóvenes y trabajadores pudieran mejorar su futuro y su vejez. Lo más delicado es que no hay fuentes de empleo, cada vez es mayor la informalidad y nos estamos acercando a un 62 por ciento de personas que no tienen la oportunidad de pensionarse”.

Además de eso, en el 2014 se modificó el sistema pensional para más de seis millones de personas que aportan al régimen. Antes eran necesarias 1.275 semanas y desde el 2015 se sumaron otras 25, o sea que ahora cada persona debe trabajar seis años más para obtener su pensión.

Tarde o temprano es necesaria otra reforma que contribuya a mejorar el panorama, es fundamental tener en cuenta que la esperanza de vida cambia y que las tasas de crecimiento demográfico son menores que en años pasados, así que atender las pensiones de una población mayor que vive más años es insostenible, incluso con aportes del Estado. Por eso algunos de los cambios que suenan en el Congreso, entidad encargada de definir y ajustar la ley pensional, son gravar las pensiones: ponerles un impuesto e igualar la edad entre hombres y mujeres.

 

Jóvenes, manos a la obra

Hay quienes pagan a otros para que hagan la fila por ellos.

Aunque hay grandes vacíos y expectativas frente a este sistema, es importante seguir cotizando, nunca se sabe que en el camino haya que recurrir a una pensión de invalidez, de enfermedad o de accidente. Por eso es que ante todo debe quedar la esperanza de que el Gobierno atienda la solicitud de un cambio más que necesario, que por fin beneficie no solo a generaciones futuras sino también a quienes están a medio camino de obtener los frutos de toda una vida de trabajo.

Teniendo en cuenta la situación de un joven y las condiciones del Régimen de Prima Media, lo más adecuado es que cotice y haga su propio ahorro individual a través de una AFP. Entre más temprano empiece a hacer sus respectivos aportes, más tiempo y más opciones tendrá a futuro para estar más tranquilo con respecto a sus ahorros para su pensión.

Así que sea inteligente, piense a largo plazo, visualícese y haga esos pequeños movimientos que a futuro pueden representar la diferencia entre una mejor calidad de vida y una existencia un tanto básica. Según Andrés Herrera, gerente de portafolio de Colpensiones, la pensión se ve como si fuera un impuesto, como si fuera algo que le quitan a la gente, pero es necesario pensar que ese tipo de cosas son las que se tienen que planear desde un comienzo. Eso y un ahorro voluntario pueden ser la clave para una buena vejez.

 

 

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