¿Y el honor periodístico?

Año Eudoro Galarza Ossa En portada Página

 

El teniente Jesús María Cortés fue el artífice del primer golpe al periodismo nacional, al mancharse las manos con la sangre de la prensa galarcesca. Este asesinato fue condenado en numerosas editoriales y columnas de los medios locales y nacionales. Pero lo más sorprendente del caso fue el argumento que derivó por absolver de su crimen a Cortés: “El oficial obró en legítima defensa del honor militar”.

 

Este argumento nació de la boca de su abogado, un señor de renombre en la historia de Colombia y de poco valor en los billetes del bolsillo nacional: Jorge Eliécer Gaitán. La cara visible de los billetes de 1.000 pesos era una eminencia del profesionalismo en esta época: Fue alcalde de Bogotá, Ministro de Educación, congresista y candidato presidencial por el Partido Liberal; penalista graduado en Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional, con jurisprudencia en La Real Universidad de Roma. Un prócer en las leyes e ‘influencer’ político en una época donde la ideología politóloga se ejercía poniéndole el pecho a las balas.

 

A Gaitán lo criticaron y condenaron por su verborrea en aquel suceso frente al juez Pedro Pérez Sotomayor, pero quien más claro lo dejó fue el periodista Orlando Cadavid Correa: “Gaitán asumió la defensa del teniente Cortés Poveda, y su tesis judicial se basó en que el oficial obró sencillamente en legítima defensa de su honor mancillado. Con más oratoria que argumentos jurídicos, el 9 de abril de 1948, diez años después de la muerte del director, logró la absolución de su cliente”, y cierra con un punto no menor: “Esa sería su última actuación como panelista”.

 

La absolución de Jesús María Cortés derivaría en una celebración que no pudo driblar Gaitán, pues merecía ser congratulado por su labor y así fue cuando, en hombros, salió del Palacio de Justicia entre aplausos y algarabías. De allí partieron al restaurante Morocco de Bogotá en la 23, donde Gaitán solo diría presente un rato… Para después dar paso a un nuevo (final) capítulo a su vida: Como si fuera un suceso cliché, unas horas después, el abogado candidato salió a enfrentarse con un episodio que marcó la historia de Colombia: Jorge Eliécer Gaitán fue asesinado al salir de su oficina por Juan Roa Sierra, hecho registradó en la historia como El Bogotazo.

 

El otro protagonista de la historia, el teniente Jesús María Cortés, habló sobre lo ocurrido en Manizales con el periodista Jorge Consuegra Afanador en 1978, 40 años después de asesinar en estado de indefensión a Galarza. Consuegra comenta: “Le dije que si se volvía a presentar esta situación él lo volvería a asesinar y me dijo con firmeza que sí «pues el uniforme es para respetarlo».

 

No está muerto…

 

El Bogotazo y sus consecuencias en un periodo que conocimos como La Violencia dejó en el olvidó el caso del asesinato de Galarza. A los 80 años de este suceso, su apellido aún vive y su descendencia lo lleva encadenado en su nombre de pila. Carlos Galarza Jaramillo, nieto de Eudoro, aún enaltece su imagen: “Mi abuelo era un tipo rígido, conciso y concreto. No cargaba con agua en la boca para exponer sus ideas a través de todos los editoriales y artículos que escribía”. Se atrevió a asegurar: “Yo considero que él como periodista estaría diciendo: ¡Lástima no vivir esta época!”.

  

Según la Fundación para la Libertad de Prensa, entre 1977-2017, han sido asesinados 154 periodistas en Colombia en ejercicio de su profesión.

 

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