“Les daremos posada a los universitarios del campo”: alcalde de Villamaría

Unidiario Villamaría

Luisa María Llano

Eran las 6:10 p.m. del 1 de noviembre y como todo despacho de una Alcaldía, la de Villamaría, Caldas, ubicada en plena plaza central, entraba y salía gente a rápidas velocidades. La cita estaba programada para las 5:00 p.m. pero por factores diversos como mantener una agenda ocupada o extender una reunión de trabajo, el alcalde de ese municipio, Juan Alejandro Holguín Zuluaga, solo pudo atenderla a esa hora.

-“Adelante”-, dijo la secretaria mientras con un bolígrafo señalaba aquellas citas que durante el día habían sido ocupadas. En ese preciso momento salían los demás integrantes de la reunión que sostuvieron desde las 4:00 p.m.

El despacho es un salón con una mesa central en las que se ponen a discusión ciertos temas de carácter público. En una de las esquinas, están izadas tres banderas: la de la República de Colombia, la del departamento de Caldas y la de ese municipio. No hay  cuadros representativos. Esta oficina a diferencia de muchas otras, es muy sencilla, sin mayores decoraciones  de diseño.

Se acerca  la noche y Holguín Zuluaga revisa sus papeles mientras atiende una llamada telefónica. Una vez terminada esa conversación, el alcalde pide disculpas por la tardanza y estrecha la mano.

-¿De qué medio es usted?- pregunta.

– De UMCentral.

– ¿Va a ser publicado esto?

Juan Alejandro Holguín, es médico graduado de la Universidad de Caldas. Detrás de él, hubo una situación que se convirtió en el centro de los medios de comunicación durante septiembre del 2017 y  tuvo que ver con una revocatoria que buscó tumbar su mandato.  Luego de que se convocara a las urnas para definir el futuro del funcionario, se determinó que él sí seguiría ejerciendo el cargo durante los dos años más. De los 38.484 villamarianos que estaban habilitados para votar, solo asistieron 3.726. De ellos, el 89,48% lo hizo en su contra. Sin embargo, esto no fue suficiente para alcanzar el umbral de 8.909 votos válidos equivalentes al 40% de lo depositado en las elecciones que él ganó en el 2015.

Una vez sentados alrededor de la mesa, el alcalde pide “ir al grano” para avanzar con la entrevista.

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¿Por qué decidió hacer política?, ¿Con qué propósito?

Soy médico y le he servido a mi gente como médico. Tomé la decisión porque consideré que desde la posición de alcalde se podía hacer un servicio más integral, con mayor proyección y acción por lo que me vi interesado en asumir ese reto.

Una decisión suya sobre el cierre temprano de establecimientos públicos  nocturnos fue lo que originó el proceso de revocatoria. ¿Esta medida arrojó los resultados que usted pretendía?

Cuando empezamos la administración el año pasado, notamos que había niveles altos de intolerancia y violencia, de igual forma, una tasa elevada de homicidios y lesiones personales.  A lo largo del año, mientras revisábamos los informes en los consejos de  seguridad, buena parte de la problemática se presentaba en los horarios de la madrugada de los fines de semana. Esto estaba relacionado porque éramos el rematadero de las fiestas de la región, incluso de quienes venían de Manizales.

Por esto, empezamos a ampliar  la oferta de deporte, regulamos la permanencia de menores de edad hasta cierta hora de la noche. Con ayuda de la Policía Nacional combatimos le microtráfico, sin embargo no fue suficiente y  recortamos los horarios de amanecida con la intención de que los excesos de licor nos disminuyeran los hechos violentos. Antes estaba permitido hasta las 4:45 a.m. y con la regulación, hasta las 2:00 a.m.

Hoy después de un año, notamos que las estadísticas han disminuido favorablemente, en cuestiones de lesiones personales y homicidios. También, la percepción de tranquilidad en la ciudadanía ha mejorado.

¿Qué le preguntaron sus hijos cuando se enteraron de que había una revocatoria en su contra? ¿Y usted qué les explicó?

Tengo dos hijos: uno de 18 y una 11 años. Les expliqué que estos cargos de elección popular están sujetos al control de  la ciudadanía y que había un grupo de personas que estaban en un proceso de revocatoria por inconformidades. Les hice entender que prevalecía el bienestar común ante el interés propio y ellos me respaldaron.

Han pasado casi dos meses de la revocatoria, ¿qué reflexión le queda de ese proceso?

Las decisiones que se toman desde un ente territorial suelen afectar positivamente  y negativamente ciertas actividades. Siempre va a ver un grupo de población que se va a sentir afectado. Soy consciente de las decisiones y lo asumimos con responsabilidad y mucha seriedad.

De los 3.736 villamarianos que asistieron a las urnas, el 89,48% votó en su contra. ¿Usted por qué cree que ellos están inconformes con su mandato?

Lo que pasa es que juegan otros factores. El potencial electoral de Villamaría  está alrededor de las 38.000 personas. Cuando aspiré a la Alcaldía tenía otros cuatros candidatos contradictores. Si bien, aquí la revocatoria lo iniciaron unos ciudadanos inconformes y a eso se le suman las fuerzas políticas: aquellos contradictores que no lograron la contienda pasada ven la oportunidad de aspirar a la administración de la Alcaldía.

 ¿Entonces usted dice que es mayor la influencia de la oposición?

Hay quienes son respetuosos y aceptan que perdieron en las urnas y esperan las próximas elecciones  pero también hay otros que no. Estos últimos tienen la oportunidad de adelantar las elecciones.

Uno de los problemas más frecuentes que ha tenido su municipio es la prestación del servicio de acueducto. ¿Por  qué tan a menudo ese problema? ¿Qué está haciendo para solucionarlo?

El acueducto de Villamaría va a cumplir 30 años y estaba proyectado para unas 30.000 personas durante 20 años. Ya pasamos ese límite.

Villamaría es un municipio que crece. Hoy contamos con cerca de 70.000 habitantes. Vienen personas de Pácora, Salamina y crecemos más rápido que Manizales. Tenemos el propósito de mejorar la planta de tratamiento  para darle solución y en eso venimos trabajando. Así mismo, he adelantado gestiones para hacer un crédito con Findeter y hacer esto posible.

¿Cómo está el sistema de salud en su localidad?

El sistema de salud de Colombia está enfermo y nosotros hacemos parte de esa problemática. Aunque  amplió su cobertura, la calidad ha disminuido por las barreras de accesibilidad que hay en los servicios puestos por el nivel administrativo. Nosotros no somos ajenos a eso. Tenemos dificultades pero es un problema nacional que no es solo de nosotros.

El Hospital San Antonio depende de la dirección Territorial de Salud. Yo pienso que ha tenido un manejo afortunado en su cartera, considerando que las EPS pretenden limitar el pago. En términos generales se considera adecuado pero podría ser mejor.

¿Financieramente cómo está el Hospital San Antonio?

Sostenido. Por lo menos tenemos un hospital abierto y  prestando servicios. Claro que con todas las dificultades pero porque el flujo de dinero con las EPS es grave.

¿En qué consiste el plan educativo que implementó para beneficiar a los universitarios que estudian en Manizales?

Este es un municipio privilegiado porque estamos cerca de Manizales que se caracteriza por apostarle a la educación. Un ejemplo soy yo mismo. Vengo de una familia de pocos recursos y  pude acceder a la educación gracias a que vivía en Villamaría. Tal vez, si hubiese nacido en Aguadas o Salamina, no hubiese sido posible. Tenía la Universidad de Caldas a una hora caminando y media hora en un bus.

Fomentamos la educación a los estratos socioeconómicos más bajos, por ejemplo con restaurantes escolares, entrega de uniformes a colegios públicos, garantizamos el transporte escolar de los niños del campo y su vez, el de los universitarios y los que están en el Sena. Brindamos cursos para prepararlos en las pruebas de Estado y les repartimos paquetes escolares. En este momento  estamos adelantando el programa de “Posada Universitaria para Estudiantes del Campo” que esperamos quede lista al finalizar esta administración.

¿Cómo le ha mejorado el cable aéreo la calidad de vida de sus habitantes?

El cable aéreo es una maravilla. Es rápido, tranquilo y seguro, para quien no le teme a las altura. Uno llega volando, literalmente.

 ¿Por qué no ha sido posible que el cable aéreo preste su servicio desde las 5:00 a.m. hasta las 11:00 p.m.?

Tiene una administración que está centrada en Manizales.  Es un medio de transporte que tiene unas frecuencias de uso que quienes lo administran lo conocen y están en manos de ellas definir si extienden el horario. Quisiera mejorarlo con otras líneas que fueran hasta las zonas universitarias e incluso hasta La Enea. Pienso que con el transcurrir el tiempo, esto va a crecer.

Los buses alimentadores es una cuestión que quiero que se concrete por lo que he hecho gestiones con Infimanizales.

¿Es decir que ha hecho más gestiones en cuanto a los buses alimentadores que hablar con la Alcaldía de Manizales para que aumenten el horario?

También hemos hecho la solicitud, pero no está en nuestras manos. Para cumplir ello, debe tener una sustentación sólida.

¿Qué experiencia le deja haber dedicado a la política o haber dejado temporalmente su profesión de médico?

La vida, en principio, es corta. Estar en frente de la tierra que es de uno y  que le duele, es una experiencia difícil pero grata en el sentido de que a pesar de que hay limitaciones hay también posibilidades  de avanzar con proyectos a los que uno le apuesta. Cada persona tiene unas convicciones de hacer algo de cierto modo, por lo que estar en la Alcaldía le permite avanzar en la línea del pensamiento, llevar a la realidad lo que uno cree que es correcto.

¿Usted desde pequeño siempre quiso ser médico?

Yo quería ser militar y tuve la oportunidad de servir a mi patria en el Ejército Nacional pero después de tener  contacto con ese estilo de vida, me dije a sí mismo que no era mi futuro. Lo de ser médico llegó finalizando mi bachillerato, me pregunté qué quería hacer de mí realmente y se me dio la oportunidad de seguir esta profesión.

¿Qué le gusta hacer en los tiempos libres?

Me gusta compartir tiempo con mi familia, disfruto de la compañía de mi esposa y mis hijos. Nos gusta salir a comer, ir al cine  y tener contacto con el campo. Gozo cuando hago de comer en una cocina y me agrada la lectura.

¿Cuál es el libro más reciente que se leyó?

El olvido que seremos, de Héctor Abad Faciolince.

¿Después de dejar su mandato de alcalde a qué aspira dedicarse?

Lo dijo Jesús de Nazaret: “Cada día tiene su afán”. Por ahora estoy preocupado por hacer una buena labor. A futuro pienso en mi familia y amigos pero en lo laboral no. En realidad, no sé si regrese a mi ejercicio de médico o continúe en la política. Esperemos cómo me termina de ir y en su debido momento tomaré una decisión.

La entrevista finalizó cerca de las 7:00 p.m. La Alcaldía y  todos sus alrededores estaban con pocos trabajadores. Allí seguía en su puesto la secretaria, dispuesta a esperar cualquier orden de su jefe. Con un estrechón de mano Holguín Zuluaga agradeció la entrevista de una manera cordial y se despidió.

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