La bandera política de muchos es la lucha contra los toros, dice Alfredo Molano

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Por: Ricardo Sánchez

El pasado 24 de octubre el periodista Alfredo Molano Bravo arribó a la ciudad de Manizales para presentarse en la II Cátedra de Historia Regional de Manizales Otto Morales Benítez. Allí respondió preguntas de los asistentes en una sesión que comenzó atiborrada de personas, pero terminó medio vacía. El encuentro de ese día se tituló Apreciaciones Culturales Sobre la Fiesta Brava.

UniDiario recopiló algunas de las preguntas más relevantes y sus respuestas.

Daniel Medina: ¿Cuál es su opinión respecto  al rol que juega la muerte dentro de la tauromaquia?

Alfredo Molano (AM): La muerte del toro es una parte esencial de la ceremonia del sacrificio que significa la fiesta brava. La idea que hay de que no haya muerte, considero que mata la afición. Pasó en Quito, la prohibieron y la fiesta se acabó. Todos nosotros estamos en contra de la muerte, más en un país como Colombia. Pero la ceremonia del toro debe verse precisamente como una metáfora sobre la muerte, es decir, la manera como se supera. Yo creo que la fiesta brava no despierta emociones, como lo haría el fútbol, sino el sentimiento, que es una dimensión espiritual.

Jorge Luis Ramírez: Explíquele por favor a los más jóvenes, ¿qué le vemos de bonito a la tauromaquia?

AM: La muerte del toro es el fin de una relación con el torero, que conduce necesariamente a esta. Yo creo que lo que hay de fondo en el rechazo a  la corrida de toros es la negación a la muerte, y lo que hacen los toros es precisamente decir, ¡Sí, la muerte sí existe, mírela ahí! La corrida de toros, así como el sacrificio en la misa, nos recuerda que estamos vivos y que vamos a morirnos.

Gustavo Restrepo: ¿Considera que esta ola prohibicionista podría ser el advenimiento de posibles regímenes autoritarios que podrían imponerse a partir del debate sobre el derecho a los toros?

AM: Los anti taurinos han hecho de su crítica una manera de ser populares, como lo hizo Petro, un hombre que necesitaba popularidad para ubicarse en la política. Lo que hay detrás de eso es una manera de agarrarse de una figura como la del cuidado animal para hacer populismo. La diferencia es que nosotros no hacemos política, no nos corresponde, mientras que algunos que han hecho de la lucha contra los toros su bandera política. Y política ordinaria, perversa y tramposa.

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UniDiario 27/10/2017

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